De hecho, si de repente te encuentras con algo que huele como algo con lo que tenías contacto en tu infancia puedes sentir una emoción tan real como si hubiese viajado en el tiempo a tu misma infancia.
Un olor que tengas asociado a un recuerdo agradable, por ejemplo, el olor a la colonia de tu madre, puede incluso relajarte profundamente.
Cuando mi madre vino a Galicia por primera vez a conocer donde se había ido a vivir su hija, quedó prendada del aroma a lavanda a hinojo y romero.
He decidido hacerle un saquito con esos aromas, para que lo ponga en un cajón.
Cuando bajé a Madrid recientemente a Bambola casa creativa, vi que tenían la nueva gama de moldes para arcillas poliméricas de Martha Stewart y no pude evitar comprarme el abecedario.
Es genial para cualquier pasta, yo usé fimo para las letras.
Este cojín, es un regalo ideal para mamá.
Si quieres saber cómo lo he hecho, el tutorial está en mi blog.
Materiales empleados:
Molde abecedario de Martha Stewart.
Fimo o similares.
Corona de madera de Artemio
Pintura blanca dabber y pintura craquelada de Ranger color lavanda.
Adhesivo para tela
Flores y perlas Prima Marketing.
Misceláneos: alfileres, botones, muletón y tela.
8 comentarios:
Completamente de acuerdo, a veces percibes olores que te trasladan a los momentos felices de la infancia.
Un detalle precioso, seguro que tu madre se quedará fascinada. Besitos!
http://imaginaparaules.blogspot.com
Que preciosidad, una idea estupenda y muy bonita.
Tienes toda la razón sobre los olores, me suele pasar mucho.
Besos
Completamente de acuerdo con la reflexión, y el regalito le encantará. Un detalle precios, dulce, dulce.
Que razón tienes. Y el regalo es precioso. bsss
Me gusta mucho lo que le has puesto en la parte de abajo con lana....queda muy bonito
Me dejas sin palabras, qué maravillas!!
abrazo
eljardindemiduende ^^
Un regalito precioso!
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